Comedia · Absurdo · Teatro

Los Hermanos Siempre Unidos

Obra de teatro en tres actos

Yago Rodríguez

Personajes

Elsa Honorio (Madre)

Raúl Honorio (Padre)

Marcelo Honorio (Hijo)

Acto I

Living de la casa de los Honorio. Elsa va y viene por todo el ambiente, ordenando y acomodando. Raúl está en el sillón viendo televisión. Suena el timbre.

Elsa Ayyy, Raúl. Debe ser Danielito, no lo esperaba tan temprano. Y la casa es un desastre.
Raúl Dejate de joder, ¿querés? Está todo impecable.

Elsa abre la puerta.

Elsa Ah, Marcelo, sos vos. Pensé que eras Danielito.
Marcelo Lamento desilusionarte, má. ¿Puedo pasar?
Elsa Sí, sí, pasá que hace frío.
Marcelo ¿Qué hacés, pá?
Raúl Ah, Marcelo. ¿Qué decís che? Vení a saludar a tu viejo.
Marcelo ¿Vos también creíste que era Daniel?
Raúl Sí, pasa que…
Elsa Imagínate, Marcelo, hace siete años que no sabemos nada de tu hermano. Vos deberías estar igual de emocionado que nosotros.

Raúl vuelve al sillón a ver televisión.

Marcelo Y sí, debería… ¿Qué estás cocinando, má?
Elsa Un guiso de lentejas.
Marcelo ¿Le pusiste chorizo colorado?
Elsa Ay, sí, pero a Danielito le encanta. No me acordaba que a vos no te gustaba.
Marcelo No, me cae mal.
Elsa Perdón, Marcelo. Hoy es un día especial.
Marcelo No hay drama, lo separo. Bueno, te doy una mano con la mesa.
Elsa Dale, poné los platos. Voy a ver el guiso.

Marcelo se acerca al mueble, toma los platos y cubiertos y los pone en la mesa. Vuelve Elsa.

Elsa No, Marcelo. Poné la vajilla de porcelana.
Marcelo Es lo mismo, má. Es una cena.
Elsa Haceme caso, por favor. Hoy es un día especial.

Marcelo levanta todos los platos y cubiertos, los guarda y pone los de porcelana.

Marcelo Listo, má. ¿Contenta?
Elsa Poné el vino que está en la cocina.

Marcelo va a la cocina y vuelve con el vino.

Marcelo Mierda. Catena-Rothschild 1985. ¿Pueden pagar esto ustedes?
Elsa Hicimos el esfuerzo. Hoy es un…
Marcelo Sí, má. Un día especial.

Elsa va a la cocina.

Marcelo ¿Qué estás viendo, pá?
Raúl Ehhh, las carreras. ¿Sabés que todos los domingos las veíamos con tu hermano?
Marcelo Pero pensé que no las veías más.
Raúl Pasa que la visita de tu hermano me trajo recuerdos. Como cuando lo llevé al autódromo su primera vez.
Marcelo Sí, y a mí no me llevaste.
Raúl Eran caras las entradas. Además, a vos nunca te interesó el automovilismo.
Marcelo Sí, no sé.

La madre vuelve de la cocina.

Marcelo Má, pá, les tengo que contar algo.
Raúl Sí, hijo, te…
Elsa Decinos.
Marcelo Son muy buenas noticias. El otro día en el laburo…

Suena el timbre.

Elsa Ayyy, debe ser Danielito.
Raúl Qué emoción, voy a abrir la…
Elsa Andá a abrir, que se debe estar congelando.

Marcelo se queda parado con las palabras en la boca mirando hacia la puerta.

— Telón —

Acto II

Marcelo está recostado en el sillón viendo televisión. Entran Raúl y Elsa. Marcelo al verlos se levanta.

Marcelo ¿Y dónde está?
Raúl No, salimos pero no…
Elsa No había nadie. Nos quedamos un rato a ver si aparecía.
Marcelo Bueno, ya vendrá.
Elsa Mirá si le pasó algo.
Raúl Quedate tranquila, Elsa.
Elsa Mirá si lo secuestraron.
Marcelo Má, no digas boludeces.
Elsa Marcelo, por lo que nos contó le va muy bien en Miami y tiene un buen pasar, y con tanto delincuente suelto… Llamá a la policía, Raúl.

Raúl toma el teléfono y marca.

Marcelo Seguro fue un pibe haciendo ring raje.

Raúl cuelga el teléfono.

Raúl Sí, quizás lo mejor sea esperar un poco.
Elsa Pero, Raúl…
Marcelo Tranquila, má. Vení, sentate un rato.

Elsa se sienta. Raúl se sienta a su lado. Elsa se levanta de golpe. Raúl también.

Elsa ¡Y si lo lastiman a mi Danielito! ¡Ay, no, por favor! Tenemos que hacer algo.
Marcelo Fueron los chicos de acá a la vuelta. Como cuando éramos chicos con Daniel.
Raúl ¿Te acordás cuando te agarró Don Roberto? Cómo te cagaste en las patas.
Marcelo Sí, porque Daniel me echó la culpa.
Raúl Qué quilombo que…
Elsa (al borde del llanto) Ustedes dos hablando de pavadas mientras a Danielito lo están moliendo a golpes.
Marcelo Bajá un cambio, má. No están moliendo a golpes a nadie.
Elsa Llamá a la policía.

Raúl toma el teléfono y marca.

Raúl Hola. Sí, es para reportar el secuestro de…
Elsa Pobre Danielito.
Raúl Sí, Daniel, mi hijo. Daniel Honorio. Tiene… (duda)
Elsa Treinta y cuatro.
Raúl Treinta y cuatro. Sí, lo estábamos esperando para cenar. Sonó el timbre y salimos pero…

Elsa le saca el teléfono.

Elsa Sí, salimos pero no había nadie. No, hace unos minutos fue. Pero está desaparecido ahora… ¿Cómo tres días? Ustedes son unos inútiles.

Elsa corta el teléfono.

Raúl ¿Qué pasó?
Elsa Tenemos que hacer la denuncia pasados los tres días.
Raúl ¿Cómo tres días?
Elsa Si Danielito está secuestrado ahora.
Marcelo No hay nadie secuestrado. Solo está demorado.
Elsa Si la policía no va a hacer nada, salimos nosotros a buscarlo. Vamos, Raúl, agarrá tu abrigo.
Marcelo Má, entrá en razón, por favor.
Elsa Mirá, si no querés salir a buscar a tu hermano secuestrado quedate en casa por si llaman los secuestradores.

Elsa y Raúl toman sus abrigos y salen. Marcelo se queda. Suena el teléfono. Marcelo atiende.

— Telón —

Acto III

Marcelo camina nervioso por el escenario. Entran Elsa y Raúl.

Elsa No hay rastros de Danielito.
Raúl Nadie vio nada, y eso que le tocamos el timbre a toda la cuadra.
Elsa Solo Doña Elvira, que escuchó un golpe y un coche que salió rápido haciendo ruido.
Marcelo Pero si Doña Elvira está casi sorda.
Elsa Pero siempre lo quiso mucho a Danielito. No sabés cómo se puso cuando se enteró que lo habían secuestrado.
Raúl Pobre. Casi le da un infarto. Además…
Elsa Pobre mi Danielito, Dios mío. No hay nadie que haga nada.
Marcelo Escuchen, los dos. Tengo algo importante que decirles sobre Daniel…
Elsa ¿Y si en una de esas los secuestradores piden rescate? ¿Cuánto tenemos ahorrado, Raúl? Habría que llamar al tío Néstor, él siempre tuvo plata guardada.
Marcelo Má, pará un segundo. Daniel llamó.
Elsa ¿Ves, Raúl? ¡Llamaron los secuestradores! ¡Te dije! ¿Cuánto quieren? Ay, Dios mío, mi Danielito, lo tienen ahí encerrado sin comer, con este frío…
Marcelo No eran los secuestradores, era Daniel. En persona. Llamó él.
Elsa ¡Claro! Lo obligaron a llamar para que no sospechemos. Hacen eso, ¿vos no ves películas?
Marcelo Má, era Daniel y dijo que…
Elsa ¡Ay, me voy a desmayar!

Elsa cae desmayada al piso. Raúl y Marcelo la levantan y la acuestan en el sillón.

Marcelo (a Raúl, en voz baja) Pá, Daniel no está secuestrado. Cuando salieron llamó. Dice que le surgió un negocio muy importante en Miami y que no se pudo tomar el vuelo. Que avisa cuando viene.
Raúl Uhh… Si tu vieja se entera de esto…
Marcelo Ya sé.
Raúl ¿Y qué hacemos?
Marcelo Hay que decirle la verdad, pá.
Raúl La va a destruir.
Marcelo Peor sería que siga creyendo que está secuestrado.
Raúl Tenés razón.

Raúl abanica a Elsa. Elsa se despierta lentamente.

Elsa ¿Qué pasó? ¿Hay alguna novedad de Danielito? ¿Llamaron los secuestradores?
Marcelo Llamó alguien, pero no eran los secuestradores. Era Daniel, má.
Elsa ¿Danielito? ¿Pero cómo puede ser si está secuestrado?
Marcelo No está secuestrado. Le surgió una reunión muy importante. No se pudo tomar el vuelo.

Elsa se queda mirando el piso, como perdida. Unos segundos así. Se para de un salto.

Elsa No, no puede ser. ¿Cómo va a hacer eso Danielito? Son los secuestradores, Marcelo. Es para despistarnos, ¿no te das cuenta? A mí no me van a engañar. Yo te voy a encontrar, Danielito.

Mirando al cielo.

Marcelo Entendelo de una vez, má. Daniel no vino.
Elsa Esperame nomás. Yo te voy a salvar.

Elsa toma su abrigo y encara hacia la puerta.

Elsa Raúl, vení conmigo.

Raúl toma su abrigo y va tras ella. Ambos salen.

Marcelo ¿Pueden volver? Es una locura lo que están haciendo.

Marcelo va hasta la puerta y los ve alejarse. Vuelve al comedor. Se sienta en la mesa y se sirve un plato de guiso, luego se pone a comer solo.

— Telón —

FIN.