Fantástico · Terror

Obra Póstuma

Yago Rodríguez

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1   Int. Estudio — Noche

SEBASTIÁN (34) está sumergido en la escritura de su última novela. Sobre su escritorio: una máquina de escribir, una estatuilla de Edgar Allan Poe, un cenicero con un pucho prendido, una botella de whisky con su vaso old fashioned, una pequeña llave que nadie parece haber puesto ahí, y una bandeja donde deposita prolijamente las hojas de su novela. Todo está alumbrado por un velador. Detrás de él cuelgan su diploma de la Facultad de Letras de la UBA y dos premios literarios que ganó con sus novelas anteriores.

Tipea sin parar. Se detiene, le da una pitada al pucho, sigue tipeando.

Sonido: teléfono suena

Sebastián se detiene, lo mira, lo deja sonar hasta que se corta. Sigue escribiendo.

Sonido: teléfono suena

Lo mira. Esta vez atiende. Del otro lado, su hermana LORENA (30).

Gente conversando de fondo en una fiesta

Sebastián

Sí…

Lorena

(telefónico)

Hola, Seba. ¿Cómo va?

Sebastián

Hola, Lorena. Bien.

Lorena

Es el cumpleaños de la vieja. ¿Vas a venir?

Sebastián

Voy por el final de la novela. Ella lo va a entender.

Lorena

A mamá le gustaría verte. Hace mucho que no pasás.

Sonido: golpe de puerta

Sebastián no responde.

Lorena

¿Seguís ahí?

Sebastián levanta la vista. Está molesto.

Sebastián

Tengo que seguir.

Sin darle tiempo a despedirse, corta el teléfono.

Sonido: golpe de puerta

Se levanta y se dirige hacia la puerta.

2   Int. Pasillo del edificio — Noche

Sebastián mira por el visor. No ve a nadie. Abre la puerta y observa hacia los costados. Tampoco. Baja la vista y ve una caja en el suelo. La levanta y la examina. Es de madera, roble, con un candado. Se da media vuelta y cierra la puerta.

3   Int. Estudio — Noche

Apoya la caja a un costado del escritorio y se sienta. Se prende un pucho y sigue escribiendo. Pasan las horas. Los puchos se acumulan en el cenicero.

Ojeroso y cansado, con una sonrisa triunfante, escribe las últimas tres letras: "FIN".

Se sirve un whisky para celebrar. Le da un trago corto. Al siguiente lo apura.

Se va a servir otro cuando su mirada cae sobre la llave. La misma llave que estuvo ahí toda la noche. La toma y la observa. Mira la caja. Prueba la llave: entra sin problema. Le da media vuelta. El candado se destraba.

Abre la tapa despacio. Observa el interior: oscuro, no puede distinguir el fondo. Mete la mano. No llega. Mete el brazo entero.

El velador comienza a parpadear.

Sebastián, con el brazo dentro de la caja, lo observa totalmente confundido.

El velador se apaga.

Sebastián cae dentro de la caja.

El velador se enciende.

4   Int. Caja — Noche

Oscuridad total. Sebastián golpea las paredes con las manos. Las rasca, las empuja. Grita. Busca la salida con los dedos.

Nadie responde.

5   Int. Estudio — Noche

Vacío. La silla sin nadie. La máquina de escribir con la última hoja adentro. El cenicero lleno. La botella de whisky sin descorchar. La caja, abierta.

6   Int. Caja — Día

Sebastián está sentado. La espalda contra una pared, las rodillas contra la otra. Ya no golpea. Ya no grita. Mira hacia arriba, hacia la abertura, sin esperanza.

De afuera llega una voz. Lejana. Es LORENA.

Lorena

(off)

¡Sebastián! ¡Sebastián, estás acá?

Sebastián levanta la cabeza. La escuchó. Grita su nombre con lo que le queda.

7   Int. Estudio — Día

LORENA entra al estudio. Se detiene. Mira la silla vacía, la máquina de escribir, el cenicero lleno, el vaso de whisky intacto. Llama a Sebastián en voz baja.

Lorena

Sebastián…

Su mirada cae sobre la caja. La observa un momento. Una caja de madera, con candado, en medio del escritorio. La toca con la punta de los dedos.

8   Int. Caja — Día

Sebastián siente el golpe desde afuera. Se incorpora. Golpea las paredes con las palmas.

9   Int. Estudio — Día

Lorena retira la mano. Ve que la tapa está abierta. La toma. La cierra. Sin darle importancia. Sigue recorriendo el escritorio con la mirada.

10   Int. Caja — Día

La tapa cae. La luz desaparece.

Sebastián no grita. Se queda quieto. Oscuridad total.

11   Int. Estudio — Día

Lorena toma la hoja que estaba en la máquina de escribir. Lee.

"La oscuridad y el silencio eterno lo habían atrapado. Ya no tenía retorno. Era consciente de ello y lo había aceptado. Se encontraba para siempre en la nada misma, con su propia soledad. Y sabía que jamás lograría salir de ahí. FIN."

Lorena deja la hoja. Mira la caja.

FIN.